REANIMACION CARDIOPULMONAR (RCP)

Cadena de sobrevida

El concepto de cadena de sobrevida implica la fundamental importancia de aplicar los cuatro pasos que describiremos a continuación en forma adecuada y oportuna para lograr un resultado favorable.

La debilidad de cualquier eslabón reduce potencialmente la posibilidad de sobrevida de la víctima a ser atendida.

Los 4 eslabones

  1. Identificación precoz de la emergencia y activación del Sistema de Emergencia Médicas (SEM).
  2. RCP precoz por parte de testigos circunstanciales. La RCP precoz adecuada duplica o triplica las posibilidades de que una víctima sobreviva a un paro cardíaco por fibrilación ventricular.
  3. Administración precoz de una descarga eléctrica con un Desfibrilador Eléctrico Automático (DEA). La combinación de RCP y desfibrilación dentro de los primeros 3 a 5 minutos de producido el Paro Cardiorrespiratorio puede lograr tasas de sobrevida al alta hospitalaria de entre 49% y 75%.
  4. Soporte vital avanzado precoz seguido de atención pos resucitación por parte del personal entrenado del equipo de salud

1) Identificación precoz de la emergencia y activación del Sistema de Emergencias Médicas (SEM)

 

  • Evalúe el estado de conciencia de la víctima, presionándole hombros y preguntándole “¿Está usted bien?”
  • De no obtener respuesta proceda a activar al Servicio de Emergencia Médica (SEM), solicitándoselo a una persona del público.
  • En caso de encontrarse solo, sin teléfono celular y de precisar activar el SEM, proceda primero a activar el SEM y luego una vez realizado esto regrese para iniciar las maniobras de RCP sobre la víctima.
  • Es la descarga eléctrica aplicada en forma precoz lo que devolverá el ritmo de perfusión a la víctima y no la RCP. La RCP lo único que hace es prolongar el tiempo durante el cual el corazón sigue siendo viable para recibir esa descarga.

2) Apertura de la vía respiratoria y verificación de la respiración

 

Asegúrese de que la víctima se encuentre boca arriba y sobre una superficie dura. Proceda luego a realizar la maniobra de hiperextensión del cuello en víctimas con o sin lesiones. Mantener abierta la vía respiratoria y proporcionar una ventilación adecuada es prioridad durante la RCP.

  • Mientras mantiene abierta la vía respiratoria realice la maniobra MES. Deberá buscar durante no menos de 5 ni más de 10 segundos una respiración normal.  De no percibir una respiración normal, comience con las compresiones fuertes y rápidas en el centro del pecho.
  • La presencia de respiración agónica (jadeante, ruidosa, insuficiente, etc.) también hace necesario que se comience que se comience con las compresiones torácicas de la técnica de reanimación cardiopulmonar (RCP).

 

3) Compresiones torácicas

Las compresiones torácicas consisten en la aplicación rítmica de presión sobre el centro del pecho, entre los pezones. Al permitir la relajación y recuperar el tórax su forma original, el retorno venoso permite que las cavidades cardíacas se llenen quedando listo el corazón para una nueva compresión. Es por ello que la compresión es tan importante como la relajación. De no permitir el llenado de sangre de las cavidades cardíacas al descomprimir, la compresión carece de sentido.

Tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Las compresiones en el centro del pecho “efectivas” son esenciales para producir flujo de sangre durante la RCP.
  • Para administrar compresiones torácicas efectivas se deberá comprimir fuerte (al menos 5 cm de profundidad) y rápido (a una frecuencia de, al menos, 100 compresiones por minuto).
  • Minimice las interrupciones durante las compresiones torácicas
  • La relación respiración de rescate – compresión de 30:2 es universal para socorristas
  • El sitio de compresión está situado en la mitad inferior del esternón. Para localizarlo trazar una línea imaginaria entre los dos pezones de la víctima y colocar el canto de la mano en la intersección entre esta línea imaginaria y el centro del tórax.
  • La víctima ha de estar boca arriba sobre una superficie dura
  • El socorrista que realiza las compresiones debe estar arrodillado, al costado de la víctima a la altura del tórax.
  • La mano de la víctima se ubica entre las piernas del socorrista.
  • De contar con dos o más personas capacitadas en RCP, deberán rotar cada dos minutos minimizando las interrupciones al realizar el cambio – este ha de ser lo suficientemente rápido como para no demorar el comienzo de las compresiones. De manera ideal, el cambio se realizará durante la aplicación de las respiraciones de rescate, no debiendo demorar mas de 5 segundos
  • Los socorristas deberán continuar con las maniobras de reanimación hasta que la víctima comience a moverse, se haga presente el personal del SEM, se encuentren agotados o la escena se vuelva insegura

 

4) Administre respiraciones de rescate

Administre dos respiraciones de rescate de un segundo de duración cada una y del volumen necesario como para hacer que se eleve en forma visible el tórax de la víctima.

Las respiraciones de rescate deben reunir las siguientes características:

 

  • Cada una debe durar un segundo, no más ni menos.
  • El volumen corriente debe ser el necesario como para observar la elevación del tórax. Apenas es visible la expansión torácica se debe dejar de insuflar aire.
  • Evite las respiraciones rápidas o con demasiada fuerza.

En caso  de que el aire no ingrese durante las respiraciones de rescate, proceda a reposicionar la cabeza de la víctima realizando nuevamente la maniobra de hiperextensión. La causa mas frecuente de obstrucción de la vía respiratoria es la lengua.

5)     Arribo del Desfibrilador externo automático

 

Es demás importante tener en cuenta que lo que salva a la víctima que ha sufrido un paro por fibrilación ventricular es la descarga eléctrica que ofrece el DEA y no otra cosa.

Es por ello que el tiempo desde el colapso hasta la aplicación de esa descarga es crítico disminuyendo la sobrevida a medida que el mismo se prolonga.

TÉCNICA DE RCP

 

1)     Abra la Vía Respiratoria

Abra la vía aérea de la víctima, para ello, colóquela de espaldas sobre una superficie dura y realice la maniobra de hiperextensión, colocando una mano en la frente para hacer presión e inclinar la cabeza hacia atrás y dos dedos de la otra mano por debajo de la parte ósea del mentón.

2)     Evalúe la Respiración

 

Evalúe si la persona respira (hágalo durante no menos de 5 segundos y no más de 10 segundos), de la siguiente manera:

  •  M: mirar si el tórax se expande o se deprime
  •  E:   escuchar el pasaje de aire
  •  S:   sentir la salida del aire en la mejilla

La ausencia de respiración normal (efectiva) es indicación para el inicio de la maniobra de reanimación cardiopulmonar. Es decir, si la víctima no respira, usted deberá dar respiraciones de rescate y comprimir fuerte y rápido el centro del pecho. Si duda, inicie las compresiones inmediatamente.

3)     Compresiones y 2 Respiraciones de Rescate

 

Compresiones

Realice 30 compresiones sobre el pecho de la siguiente manera:

  1. Colóquese a un lado de la víctima, junto a su tórax.
  2. Trace una línea imaginaria intermamilar y otra esternal. Donde ambas se cruzar coloque el talón de una mano, luego inclínese sobre el pecho y coloque su otra mano encima de la primera entrelazando los dedos de ambas.
  3. Con sus brazos extendidos y sin flexionar los codos, comprima el tórax hacia abajo, al menos 5 cm., a un ritmo de más de 100 compresiones por minuto, utilizando el peso de su cuerpo. Entre compresión y compresión deje que el tórax de la víctima vuelva a su posición normal sin retirar las manos de él, esto permite que el corazón vuelva a llenarse de sangre y que usted no pierda la ubicación de sus manos.

2 ventilaciones de rescate

Mantenga la vía aérea abierta, con la maniobra de hiperextensión del cuello, tape la nariz de la víctima tomándola con el pulgar y el índice de la mano que esta apoyada en la frente, previniendo así el escape de aire. Inspire normalmente, luego selle sus labios a la boca de la víctima e insufle dos veces. Estas insuflaciones duran 1 segundo cada una.

Para saber si la ventilación es adecuada observe el movimiento ascendente del tórax y escuche y sienta el aire que escapa durante la exhalación siempre prestando atención a la posibilidad de que la víctima vomite.

Si al insuflar, usted nota que el aire es rebotado sin ingresar a los pulmones, las vías aéreas de la víctima se encuentran obstruidas.

4)     Alterne 30 compresiones rápidas y 2 insuflaciones hasta que llegue la ambulancia

 

Si durante la maniobra usted nota que la víctima se mueve, tose o respira espontáneamente suspenda la RCP y controle nuevamente la respiración.

PROTOCOLO DEL PRIMER AUXILIO

1° Evalúe la situación

¿Es seguro para usted?

¿Qué pasó?

¿Cuántas personas están lesionadas?

¿Hay espectadores que pueden ayudar?

 

a) Verifique el estado de conciencia

Para esto se debe presionar suavemente por debajo o por encima de las clavículas.

Preguntar: ¿Está usted bien? ¿Me escucha?

 

b) Si la víctima no responde o esta en problemas active el SEM (sistema de emergencias médicas. (107 SAME)

 

c) Despeje la vía aérea y verifique si respira.

En una víctima inconsciente la lengua se relaja y cae en la parte posterior de la garganta, impidiendo la entrada de aire. Abra la vía utilizando la técnica de Hiperextensión de la Vía Aérea: coloque el canto de su mano en la frente y la otra por debajo del maxilar inferior, en la parte ósea (en el mentón). Afloje las prendas de vestir en el cuello.

Verifique si la persona respira, utilizando la técnica M.E.S. (miro, escucho, siento).

M: Mirar si el tórax se expande o se deprime.

E: Escuchar el pasaje de aire.

S: Sentir la salida del aire en la mejilla.

Diagnóstico: 5 a 10 segundos.

3° Revise cuidadosamente a la víctima para identificar otras lesiones

 

Póngase los guantes y avísele a la otra persona que la va a revisar para hallar posibles lesiones. Manténgala inmóvil. Cuando palpe una parte en que la víctima sienta dolor, la expresión facial y la voz reflejarán ese sentimiento. Es importante que la revisación se realice con toda la palma de la mano y, en lo posible, piel a piel.

Se debe proceder de la siguiente manera:

  1. Cabeza: busque deformidades, asimetrías, hemorragias.
  2. Cuello: Se debe detectar la presencia de contusiones, abrasiones, laceración y deformidades de la laringe
  3. Tórax: asegurarse de que el movimiento respiratorio sea parejo en ambos lados del pecho.
  4. Zona sacro-lumbar: Buscar irregularidades en la vértebras de la zona.
  5. Abdomen: palpe y trate de detectar si hay dolor en la región.
  6. Extremidades: Palpe y comprima las crestas ilíacas, observe deformidades, angulaciones, heridas y asimetrías.

 

4 ° Coloque a la víctima en posición de recuperación

a)    Flexione la rodilla y cadera de la víctima.

b)    Cruce el brazo del mismo lado por encima del tórax

c)    Gire la víctima 90º sobre un lado.

Ignacio Rodriguez

Técnicas de Inmovilización (Vendajes)

TÉCNICAS DE INMOVILIZACIÓN

EL VENDAJE

Las vendas son elementos de tela, elásticos u ortopédicos que se utilizan con fines de protección, contención, inmovilización, oclusión, compresión, fijación, aislamiento o consolidación de alguna determinada parte del cuerpo.

VENDAJE

Modo de iniciar y terminar un vendaje

Para iniciar un vendaje, tome la venda con una mano y coloque el cabo inicial de ésta en sentido perpendicular al eje longitudinal de la parte que desea vendar, sosteniéndolo con un dedo. Luego dé una vuelta hasta cubrir la punta del cabo inicial y doble la punta que sobresale sobre la venda. Por último dé otra vuelta para sujetar la punta doblada y luego continúe el vendaje de la manera más conveniente. A esta técnica se la denomina anclaje.

La punta final del vendaje se puede fijar con tela adhesiva, con un alfiler de gancho, o cortando longitudinalmente la tela en dos mitades, haciendo un nudo, luego abrazando el miembro y por último fijando con otro nudo.

REGLAS PARA LA CORRECTA UTILIZACIÓN DE UN VENDAJE

1.    Un vendaje debe estar ajustado, pero no en demasía ya que puede cortar la circulación.
2.    Al aplicarlo en miembros, éste no debe cubrir los dedos siempre que sea posible, para que usted pueda observar cualquier cambio de coloración de la piel.
3.    Cuando efectúe un vendaje, desenrolle poca cantidad de venda para poder ejercer una presión uniforme y para que le resulte más fácil su manejo.
4.    El globo de la venda se debe ubicar hacia arriba.
5.    Nunca haga un vendaje sobre otro previo.
6.    Es aconsejable iniciar el vendaje siempre en la parte más alejada del área lesionada.
7.    El ancho de la venda debe ser coherente con la región a vendar. Si no dispone del ancho adecuado, es preferible que utilice una venda más angosta que ancha.
8.    Se aconseja no vendar una articulación en toda su extensión, ya que al doblarla se dificulta la circulación (para esto se utiliza el vendaje en 8).
9.    Intente no dejar dobleces desprolijos pues éstos ejercerán una compresión no deseada sobre el cuerpo.
10.    Logre, en lo posible, un vendaje prolijo y, por sobre todo, funcional.
11.    Mantenga siempre el vendaje seco; en caso contrario renuévelo.
12.    Es importante que durante la colocación de la venda se eviten los movimientos bruscos que puedan ocasionarle dolores a la víctima.
13.    Si se da cuenta de que el vendaje esta demasiado apretado, debe retirarlo completamente y volver a aplicarlo, con la precaución de darle una presión uniforme.

Vendaje circular

Es aquel en el cual las vueltas de la venda se disponen en dirección transversal al eje de la zona en la que se aplica y donde las distintas vueltas se van cubriendo entre sí, en forma completa. Utilizado para sujetar apósitos en la frente, miembros superiores e inferiores y controlar hemorragias.

Vendaje en espiral

El vendaje en forma de espiral se realiza poniendo una vuelta sobre la otra, siempre avanzando, pero cubriendo parcialmente la vuelta anterior.
Este vendaje, tanto simple como con inversos, es utilizado sobre superficies cilíndricas o cónicas para sujetar apósitos y férulas.

Vendaje en 8

Estos vendajes se cruzan en forma tal que reproducen el trazado de dicho número.
Una vez hecho el anclaje, dé vuelta a la venda en forma oblicua y hacia arriba, como si estuviera aplicando un vendaje en espiral.  Luego rodee con ella el miembro y baje la venda en forma oblicua, formando un ocho. Utilizado en articulaciones como tobillos, rodillas, codos y muñecas.

Primeros Auxilios – Traumatismos

TRAUMATISMOS

Es toda acción violenta ejercida sobre el organismo por un agente externo. Éste puede ser:

•    Mecánico (armas de fuego, objetos punzo-cortantes, explosiones, etc)
•    Físico (frío, calor, electricidad, radiaciones)
•    Químico (ácidos, álcalis, derivados del petróleo)

Según el agente que produce el traumatismo, se clasifican en: heridas, quemaduras y traumatismos a nivel óseo, articular y muscular.

Aclarando algunos conceptos:

•    Asepsia: significa ausencia de infección o material séptico.

•    Antisepsia: son los métodos preventivos y curativos que se utilizan para   impedir la presencia de gérmenes patógenos.
•    Inflamación: reacción normal del organismo ante agresiones que pueden ser producidas por microorganismos o por la ruptura de los tejidos.
•    Infección: es la enfermedad que se produce por la implantación de microorganismos patógenos al cuerpo. En respuesta a éstos el organismo puede producir una inflamación, generalmente acompañada por el drenaje de pus.

Los tejidos blandos se dañan frecuentemente debido a que constituyen la primera línea de defensa contra la mayoría de los agentes externos. Las lesiones o heridas del tejido blando se dividen en:

1.    Heridas cerradas
2.    Heridas abiertas

HERIDAS CERRADAS

Son generalmente producidas por contusiones ( golpes violentos). La inflamación puede aparecer de inmediato o tardas de 24 a 48 hs. después de ocurrida la lesión. Es frecuente la ruptura de vasos sanguíneos y la consecuente hemorragia. Al ocurrir esto, la sangre forma un coágulo en los tejidos circundantes que toma una coloración azulada y constituye un hematoma.

Primer auxilio

Las contusiones pequeñas no requieren atención de urgencia especial. Con las más extensas, suelen ser mayores la inflamación y el sangrado subcutáneo, y pueden dar como resultado un shock hipovolémico.
Deberá colocar frío para reducir la inflamación, favorecer la reabsorción sanguínea y provocar una analgesia momentánea y un vendaje compresivo para detener la hemorragia interna. Si es posible y no afecta en ninguna medida la condición de la víctima, se puede elevar la parte lesionada para reducir la inflamación local.

HERIDAS ABIERTAS

Estas heridas difieren de las cerradas en que la capa exterior de la piel se encuentra dañada. Este daño puede dar como resultado un sangrado mas abundante. No obstante, es mas importante el hecho de que una vez que fue violada la capa cutánea protectora (epidermis) la herida se contamina y puede infectarse.

•    Abrasión: semeja un raspón. Son producidas por fricción o rozamientos de la piel con una superficie dura. Se infectan con frecuencia.
•    Incisión: se produce con un objeto de borde filoso. Si la herida es profunda es posible que se hayan seccionado grandes vasos sanguíneos, músculos, tendones o nervios. Por ejemplo: corte accidental con cuchillo.
•    Laceración: herida con bordes irregulares que sangra abundantemente en la cual hay desgarro de tejidos. Generalmente son producidos por mordeduras y objetos de bordes dentados o irregulares (serruchos, latas).
•    Punción: resulta de la ruptura de la piel y los tejidos subyacentes con un objeto punzo-cortante,  como por ejemplo, una navaja o una estaca. Si la herida es muy penetrante se habrán atravesado nervios, vasos, huesos u órganos huecos importantes. Puede haber una hemorragia externa leve, pero una hemorragia interna importante.
•    Avulsión: herida en la que se desgarra piel y tejidos de los que se desprenden colgajos. Estos son violentamente separados o rasgados del cuerpo de la víctima. La hemorragia es abundante.
•    Amputación: separación traumática completa de una parte o la totalidad de una extremidad, como un dedo, una mano, etc.

Primer auxilio

1.    Coloque a la víctima en posición cómoda y pregúntele, de ser posible, la causa de la lesión.
2.    Exponga la herida: elimine cualquier prenda u objeto que se encuentre sobre la misma.
3.    Controle la hemorragia: mediante compresión local y vendaje compresivo.
4.    Si la hemorragia es leve y puede ser fácilmente controlable, realice un buen lavado con agua y jabón neutro y desinfecte con antisépticos. Es recomendable que use Agua Oxigenada (10 vol.), clorehixidina o Yodo Povidona (Pervinox).
5.    Cubra la herida con un apósito estéril y realice un vendaje de sostén.
6.    Tranquilice a la víctima
7.    En caso de amputación, traslade junto a la víctima el miembro amputado, dentro de una bolsa y coloque a ésta en una bolsa con hielo.

NO OLVIDAR

•    No utilice algodón sobre la herida.
•    El alcohol sólo debe utilizarse para la desinfección de instrumentos y antisepsia de la piel sana, no debe aplicarse directamente sobre las heridas por ser cáustico.
•    Utilice guantes de látex descartables para evitar cualquier tipo de contagio.
•    Al tratar una hemorragia externa nunca debe quitarse el primer apósito o compresa.

TRAUMATISMOS OSTEO-ARTRO-MUSCULARES

A nivel Oseo

•    Fisura: ruptura parcial del hueso, sin separación completa de las partes. Por lo general, es consecuencia de traumatismos no muy intensos, pero directos.
•    Fractura: ruptura total de un hueso que puede ocurrir debido a un traumatismo violento. Se observa evidente deformación del miembro afectado. Se forma la TETRADA DE CELSO (calor, tumor, rubor y dolor).

TRAUMATISMOS OSEOS

A su vez, la fractura puede ser:

•    Interna o cerrada: el hueso no sale a través de la piel.
•    Externa o expuesta: el hueso se ve por la herida o sale por ella. Son las mas peligrosas, porque conllevan riesgo de infección y de hemorragia.
•    Simple: cuando el hueso sufre una sola ruptura
•    Múltiple: cuando el hueso sufre mas de una ruptura.

Primer auxilio

Si sospecha de alguno de estos traumatismos inmovilice la parte lesionada en la posición en que la encontró, mientras que la víctima es trasladada a un centro asistencial. Inmovilice la articulación anterior y posterior al traumatismo, cuidando de no mover el miembro afectado y de no colocar la férula sobre la lesión o Tétrada de Celso. Vende sujetando la férula.

DE CRANEO

Por golpe directo o aplastamiento. Los signos y síntomas más comunes son dolor de cabeza, irritabilidad, convulsiones, hemorragia o salida de líquido claro (cefalorraquideo) por nariz, boca u oídos, las pupilas pueden ser de tamaño diferente, vómitos, y puede haber algún grado de pérdida del conocimiento.

Primer auxilio

•    Active inmediatamente el SEM
•    No movilice a la víctima si no es absolutamente necesario. Sospeche siempre de una lesión cervical asociada. En caso de que usted no disponga de otra alternativa, muévala inmovilizando la cabeza como si fuera una unidad.
•    Controle permanentemente los signos vitales.
•    Si hay heridas en la cara, cuello o cuero cabelludo, cúbralas sin hacer presión.

DE COSTILLAS

Las fracturas de costillas son muy frecuentes. Son ocasionadas por golpes directos o por traumatismos compresivos del tórax. No siempre se requiere fuerza violenta para producirlas, especialmente en ancianos.
Una característica común en todas las víctimas con fractura de una o varias costillas es dolor localizado en el sitio de la lesión. Puede o no haber deformidad de la costilla. Es bastante doloroso al respirar, toser o moverse.

Primer auxilio

Las fracturas simples de una costilla, aisladas, por lo general no requieren de sostén externo. Coloque a la víctima en una posición cómoda y traslade rápidamente. La víctima con múltiples costillas fracturadas estará más cómoda y respirará más fácilmente si la pared torácica se inmoviliza utilizando el brazo como férula.

TRAUMATISMO ARTICULAR

ESGUINCE

Consiste en la distensión violenta de una articulación, con o sin rotura de los ligamentos articulares. Puede ser producido por choque directo, donde el agente traumático afecta la articulación, también se produce en casos en que el agente traumático actúa lejos de la articulación, como movimientos en flaso, tirones o torceduras, que fuerzan las articulaciones y distienden o rasgan sus ligamentos, que son los que limitan el movimiento.

Primer auxilio

Eleve el miembro afectado, aplicando frío para aliviar el dolor y detener la inflamación. Vende la zona para limitar el movimiento. Si el dolor o la impotencia funcional son grandes trátelo como si fuera una fractura.

LUXACIÓN

Dislocación permanente de una parte en especial de la superficie articular de los huesos. Raramente se produce por traumatismos o causas directas que actúan sobre la articulación, lo cual se ve sólo en las agresiones potentes.
A partir del momento en que se produce la lesión, la persona comienza a experimentar un dolor muy intenso, que disminuye con la inmovilización de la zona afectada, pero que vuelve al tratar de moverla. El dolor se irradia a todo el miembro. Aparece la Tétrada de Celso, existiendo deformación notoria de la articulación e impotencia funcional

Primer auxilio

Inmovilice la articulación al igual que una fractura, manteniendo el miembro en la posición en la que lo encontró. En caso de que la víctima pueda recibir asistencia calificada rápidamente no aplique frío, ya que el enfriamiento de la zona puede dificultar las tareas de reubicación posteriores. Si no es así, hágalo, para calmar el dolor y evitar la inflamación.
No intente reubicar el hueso en su lugar, ya que una mala maniobra de acomodación puede generar lesiones en vasos, nervios y otros tejidos, ubicados en la zona circundante. Traslade de inmediato a un centro asistencial

TRAUMATISMOS MUSCULARES

•    Calambre: es la contracción espasmódica, involuntaria, dolorosa y transitoria de un músculo o grupo de ellos, que puede producir impotencia funcional.
•    Contractura: se caracteriza por una contracción involuntaria y duradera de un músculo o grupo de ellos a causa de su sometimiento a trabajos para los que no están preparados, a trastornos articulares o a traumatismos.

Primer auxilio

El primer auxilio en ambos casos apunta a relajar los músculos y a facilitar su recuperación a partir del mejoramiento de la irrigación. Para ello, comience elongando el músculo muy suavemente y poco a poco incremente la fuerza utilizada hasta lograr una elasticidad similar a la original. Luego masajee la zona para favorecer su irrigación.

DESGARRO

Es la ruptura de fibras musculares, de gravedad variable, pudiendo provocar impotencia funcional si es masivo.

Primer auxilio

Una vez que ha identificado el desgarro aplique frío en la zona para disminuir el dolor y favorecer la vasoconstricción local, controlando de este modo la hemorragia y la inflamación. Por lo general, se recomienda hacer esto inmediatamente después de ocurrida la lesión durante 20 a 30 minutos. Realice un vendaje compresivo en la zona afectada y eleve el miembro para controla la inflamación inicial.

La víctima debe estar en reposo desde el momento de la lesión para reducir al mínimo la hemorragia y permitir que el organismo lleve a cabo el proceso de curación.
Si la impotencia funcional es muy marcada o el dolor que refiere la víctima es grande, inmovilice la zona y traslade a un centro asistencial.

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