Sandalo

Muchas veces el aspirante procede respecto a la verdad tan ignorantemente como el hombre de esta historia. No conocía la madera de sándalo, pero había escuchado mucho sobre sus excelencias. Nació así en él un fuerte deseo por conocer esa clase de madera tan ponderada y entonces decidió escribir a sus mejores amigos para pedirles un pedazo de esa clase de madera.

De este modo, escribió numerosas cartas a sus amigos y en todas ellas hacía la misma petición: «Por favor, enviadme madera de sándalo.»

Y un día, de repente, descubrió que el lápiz con el que llevaba meses escribiendo aquellas cartas era precisamente de olorosa madera de sándalo. El ser humano busca la felicidad fuera de él, cuando la verdadera y estable felicidad se halla en su interior.

Pide lo que ya tiene, busca lo que nunca ha perdido.

Comments

  1. Ludmila says:

    me encantó este relato.

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  2. muy buen mensaje para reflexionar. Lo importante de conocernos a uno mismo antes de desear algo.. es algo dificil pero solo se puede si logramos ver a nuestro interior ese ser maravilloso que nos hace lo que somos y lo más importante es saber valorarnos a uno mismo…

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  3. Supongo que vale preguntarse si hubiera descubierto el tipo de madera que tenía el lápiz sin sentarse a escribir con él las cartas en su busqueda. Quizá la busqueda de la felicidad sea ese salir afuera a buscarla para luego encontrarla adentro, cuando volvemos.

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  4. Hermoso relato!

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